2/9/09

Maletas

Sólo hay una cosa comparable al placer de viajar y es el de deshacer las maletas después de un largo viaje.

Hoy he llegado al culmen: he deshecho la maleta mientras hago la siguiente.

Desatinos

En sólo un mes he:
-Acabado con algo que debería de haber sido eterno.
-Empezado algo que no puedo terminar, ni tan solo continuar, apenas comenzar.
-Terminado con algo que nunca debería de haber retomado.

Últimamente estoy batiendo mis propios records de desatinos.

1/9/09

Ironías de la vida

El mismo día en que después de muchos años volví a empadronarme en casa de mi padre, me echó de su casa.

Parece un trabalenguas pero fue así. Afortunadamente el papel en cuestión era una mera formalidad.

21/8/09

Madres de madres


Mi abuela no sabe exactamente dónde está Moldavia, pero ha llorado cuando nos despedimos. Tampoco sabía dónde estaba exactamente Bulgaria (ni siquiera fui capaz de convencerla nunca del todo de que podía hacer más calor que en Asturias) y también lloró cuando nos despedimos. Hace ya dos años.

Sólo lloró estas dos veces. Sólo dos de mis innumerables despedidas.

Creo que mi abuela es la única persona en este mundo capaz de oler mi miedo.

Todo lo que me gusta aquí

Adoro vagabundear por Oviedo por las mañanas y encontrarme con mi abuelo, quedar con mis amigas en Lugones, perseguir a mi madre mientras hace las camas, ver a gente de hace más de mil años, que las dependientas del Alimerka me llamen "vida", escuchar las conversaciones entre pasajeros y conductor en el autobús de Villaviciosa, tomar sidra en buena compañía, este clima terrible...

Todo esto es lo que adoro de aquí. Sin embargo hay algo que empaña todo esto, lo empaña y me hace huír lejos, cada vez más lejos.

Desencuentro en Santullano

10/8/09

Ligera de equipaje

"Cualquier objeto es un lastre: cuanto más ligero de equipaje, más lejos se puede llegar"
R. Kapuściński

2/8/09

Y entre el dolor y la nada elegí el dolor

Hace poco más de 24 horas que compré el billete a Asturias y ya estoy arrepentida.

No quiero ir a escuchar lamentaciones, sermones, preguntas. No quiero dar explicaciones a nadie (un poco paradójico entonces escribir aquí sobre esto, quizás lo hago con la esperanza de que quien lo lea no me interrogue). No hay ninguna historia trágica que contar, en caso de que no se considere suficiente tragedia que el amor simplemente se haya extinguido, que empezábamos a parecernos a una pareja corriente, cuando nunca lo fuimos.


Juntos nos creíamos grandes y lo éramos. Podíamos con todo, nos reíamos de todos. Aprendíamos constantemente el uno del otro, disfrutábamos juntos de todo, llegamos incluso a estar convencidos de que el amor sí que podía llegar a ser eterno (qué ingenuos). Todo eso se acabó hace meses, todavía no entiendo muy bien la razón, quizás sean muchas, quizás ninguna en particular, sólo desgaste. Probablemente seamos simples mortales y como una vez me dijo una mujer que a veces tiene algún arranque de lucidez “llega un momento en que o te pones a criar hijos o la monotonía acaba con todas las parejas”. En el momento que lo dijo me pareció lo más patético que había oído nunca. Ahora me cuestiono si tendrá razón.

A pesar de todo, en estos últimos días constantemente pienso: “le tengo que contar esto”, “le tengo que preguntar qué piensa de aquello”. No sólo pierdo a mi pareja, pierdo a mi compañero de andanzas, a mi mejor amigo, al que fue mi complemento perfecto.

No tengo ganas de ver a nadie. Me gustaría quedarme encerrada en esta casa (que tan pronto dejará de ser mía) hasta que llegue la hora de irme a Moldavia.


Pensaba que se me había agotado el depósito de lágrimas pero parece ser que cada cierto tiempo se regenera solo.

29/7/09

El penúltimo tren


Las migas de mi corazón

Se acabó, despues de tantos años compartidos todo se escurrió por el desagüe de un lago azul turquesa. En fin, quien quiera recoger las migas de mi corazón quizás pueda todavía hacer algo con ellas. No ofrezco ningún tipo de garantía.

Buen viaje Vitor

21/6/09

El contador de las más tristes historias.


Adamá cuenta historias tristes, las historias más tristes que nadie ha escuchado nunca, historias tan tristes que sólo puede contarlas con una sonrisa en la boca.

Adamá reza, reza por encontrar un trabajo, reza por conseguir una buena esposa, reza por poder ver algún día a "su niño".

Adamá reza y sonríe pero Dios parece ignorar sus súplicas desde hace ya demasiado tiempo.

11/6/09

Los lunes lentejas

Los lunes, lentejas y tortilla de patata
Los martes, verdura y pescado, postre del tiempo
Los miércoles, espaguetis y albóndigas o chuletas de cerdo
Los jueves, patatas guisadas con carne o chorizo
Los viernes, fabada y huevos rellenos
Los sábados, garbanzos y ensalada
Los domingos, sopa de cocido y filetes

Eso, durante todos los lunes, todos los martes, todos los miércoles... de la vida de mis abuelos. Así durante más de 50 años.

Me gustaría sacar alguna conclusión pero sencillamente me veo incapaz.

22/5/09

Mi memoria tiene nombre y apellidos


"...los amigos. Son nuestro espejo, nuestra memoria: sólo se les exige que le saquen brillo de vez en cuando para poder mirarnos en él.” Milan Kundera. La identidad

Gracias por recordarme Tapia 96, mis extraños sueños de adolescente, las tardes de primavera en Lugones... gracias por quitarme el polvo de vez en cuando. Gracias por esta breve visita.

15/5/09

Días festivos

Acabar por acabar

Después de seis semanas sin fumar me siento igual que cuando estaba en segundo de carrera: “ahora que ya estoy aquí no voy a dejarlo” sin ninguna otra razón y sin convencimiento, por el simple hecho de terminar -de vez en cuando- algo de lo que empiezo, arrepentida de haber comenzado algo que nunca me motivó suficientemente.

10/5/09

Pasamos página


Hoy hemos preparado el último número de Ficcionario , la verdad que con más pena que satisfacción. Todo se acaba, y la revista formaba parte de una época que creemos ha tocado a su fin. Aún así, lo echaré de menos, de hecho, ya lo estoy echando de menos y ni siquiera está colgado.

25/4/09

Fiesta de asfalto



Cada dia en Dupnitsa es un pequeño regreso a la infancia, al Lugones de cuando niña.

Ayer hicimos un corto viaje a mi pasado, a las fiestas del Carbayu, a las de Santa Isabel de hace veinte años: coches de choque, algodón de azúcar, noria, casetas de tiro y manzanas de caramelo. Sólo se echaban en falta el “prao” y la orquesta.

24/4/09

Todo para la construcción


Dupnitsa está plagado de este tipo de construcciones de metal, aparecen de un día para otro en los lugares más insólitos de la ciudad. Son comercios de lo más variopinto: desde puestos de comida hasta, como éste, una tienda de materiales de construcción. Algunos son nuevos pero la gran mayoría dejan ver sin ningún pudor las marcas de su avanzada edad -o más bien de su prematura vejez-, que se traduce en óxido, el rasgo más diferencial de este país.

20/4/09

Otro desencuentro con la religión


Demasiado tarde

Muchas veces retrasamos las cosas, consciente o inconscientemente, y cuando por fin conseguimos el momento idóneo para esa conversación pendiente, ese encuentro que tanto se ha hecho esperar… nos damos cuenta de que ya es demasiado tarde, de que ya no hay vuelta atrás, de que el tiempo -como el sueño- no se puede recuperar.

24/3/09

Miopía

Cuando se despertaba por las mañanas y no podía distinguir mucho más que vagas sombras, objetos poco definidos en el espacio… todo le parecía estar sumido bajo una nebulosa mágica y romántica. Volvía a sentirse como hace tantos años, presa de un amor y un deseo sexual incontrolables.
Pero el momento de levantarse tarde o temprano llegaba. Era entonces cuando se ponía esas horribles gafas gruesas y aparecía, una vez más, esa gris y definida vida, ese aburrido y nítido marido, ante sus ojos.