


Me resulta sumamente complicado comprender el enrevesado razonamiento a través del cual han conseguido transformar los símbolos de guerra en símbolos de paz, el que puedan ver en la cara de su asesino a su salvador, el que se siga celebrando la extraña "victoria" de perder a más de diez millones de habitantes. A veces, su lógica escapa a mi razón.
No hay comentarios:
Publicar un comentario